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19 de enero de 2015

El aterrizaje en el "aeropuerto equivocado" provocó el vuelo más corto de un B-747


¿Qué diría usted  si le digo que en República  Dominicana se operó el vuelo más corto de un Jumbo?. Aunque no lo crea y la hazaña  no aparezca en el libro de los  Records Guinness, un pesado jumbo Boeing-747-123, posiblemente estableció un record mundial  hasta el momento, cuando  realizó  un cortísimo  vuelo  entre el aeropuerto  de la base  militar de San Isidro de Santo Domingo, República Dominicana y el Aeropuerto Internacional de Las Américas, Dr. J FPG de Santo Domingo también, cubriendo una distancia de apena 6.0 millas náuticas. 

Todo tuvo su origen en un peligro error cometido por capitán de un  jumbo de la aerolínea Norteamericana Pan American World Airways, cuando completaba la fase de aproximación final para  aterrizar a la pista 17 del Aeropuerto Internacional de las Américas de Santo Domingo, en primeros días del mes de noviembre  del año 1981. El error que lo llevó a aterrizar en el aeropuerto equivocado provocando uno de los incidentes mas costosos de todos los tiempos en el aeropuerto militar de San Isidro.

El inmenso B-747 completaba el  el vuelo de itinerario de la referida  línea aérea Norteamérica que se originaba en el Aeropuerto Internacional J.F. Kennedy de Nueva York, EE.UU. Aproximándose a final de la pista con condiciones meteorológicas apropiadas para los vuelos visuales y con la pista  a la vista, el capitán canceló  su  plan de vuelo por instrumento y solicitó  y  se le  autorizó  un viraje de 360˚ por la izquierda para perder altura, debido a que estaba ligeramente  alto para completar el aterrizaje con buen "profile" haciéndole la vida más llevadera a los pasajeros y economizando el avión .

Para la completar el giro completo de 360º grados,  el  B-747 necesitaba bastante espacio  por lo que voló varias millas el Noreste sobre el área de Bayaguana. Después de haber completo el giro, en apariencia, la tripulación se confundió de pista, visualizando a su frente la pista 21 del  el aeropuerto militar de San Isidro, aterrizando erróneamente el inmenso B-747 en la base militar, sin haber recibido la autorización correspondiente por parte del controlador de Torre Las Americas.

 Ante el sorpresivo evento, Torre  San Isidro activó sus procedimientos de emergencia desplegando sus equipos para el caso que se tratara de un ataque, pero  de inmediato se comunicó  con  Torre Las Américas por radio  para informarle que en San Isidro acababa de aterrizar un”Beechcraft”. Mientras tanto, la conmoción entre los pasajeros abordo del Jumbo fue total. Estos miraban  por las ventanillas con asombro  el operativo militar, sin saber qué pasaba y mucho menos, donde estaban.

En su primera llamada después de aterrizar en San Isidro el capitán del B-747 informó por la frecuencia de torre Las Américas, que estaba en tierra, parece que todavía no se había dado cuenta que estaba en un aeropuerto diferente al que tenia en su plan de vuelo y el problema en el que estaba metido. Ante la llamada,  la torre de Las Américas  respondió que aparentemente había aterrizado en el aeropuerto  militar de San Isidro.  Lo acontecido a partir de entonces fueron momentos difíciles. En San Isidro había aterrizado un B-747 por primera y única vez en la historia. En el aeropuerto de San Isidro  no existía el equipo mínimo para prestarle  servicios al aparato en tierra, debiendo iniciarse el traslado inmediato de equipos de soporte en tierra como escaleras, planta eléctricas, así como personal técnico y autobuses para el traslado de los mas de 300 pasajeros por tierra a Las Américas.

Por otra parte, de inmediato debía  concebirse un plan apropiado para sacar el pesado Jumbo de la base militar, pero ese plan debia procesarse en operaciones de Pan American en Nueva York. La primera decisión fue planear el traslado del  B-747-123 al Aeropuerto Internacional de Las Américas. El problema era una  pista relativamente corta y había que confeccionar las tablas de performance para una pista que no estaba en los libros de Pan Am. Ese trabajo era para los ingenieros de la empresa.

Para ello la empresa  debió realizar los análisis de pista correspondientes para así emitir una autorización operacional y realizar el corto vuelo.  Ahora bien, ¿Como despegarlo?.  Para ello operaciones  Nueva York  recomendó "alivianar" el avión en lo posible. Para decidieron  quitar peso a la aeronave  a retirando todos  los asientos, así como todo equipo y material factible de ser removido.  Se buscaba el mínimo peso  posible.  Este sería el  peso  vacío del avión y el combustible mínimo, un peso total de aproximadamente 400,000 libras.
  
Finalmente, con  los cálculos y ajustes realizados  todo estaba listo para el vuelo  más corto  jamás realizado por un jumbo. Después de recibir la autorización, el  capitán encendió  los cuatro poderosos  P&W JT 9D-7A, rodó a la pista 01 del aeropuerto de  San Isidro, se colocó  en posición de despegue. Alineado con la pista,  pisó  los frenos y  aceleró  al máximo. Entonces con los motores al 110%  de revoluciones, soltó  los frenos para iniciar la carrera de despegue.  El  avión se elevó al final de la pista  y en 4 minutos estaba pegando un tren principal en la pista 17 de Las Américas,  implantando el record  que le he hablado en este relato. 

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