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7 de marzo de 2017

Capitán Piloto Eugenio de Marchena; un Capitán con su historia


 El Capitán Eugenio de Marchena  "Pulun" acompañado de su distinguida esposa 


En una oportunidad, hace “un tiempecito” por cierto, quien hace este relato, cubría el turno “A” en torre de control del Aeropuerto Internacional de Las Américas. En la ocasión me  acompañaba  Don “Pupo” Sharp, un verdadero zorro del control de tránsito aéreo romántico. Era casi mediodía y en ese momento todo permanecía tranquilo.  A esa hora solo teníamos varios estimados de vuelos de llegada, uno de esos vuelos  era el del QQ-202 de Aerovías Quisqueyana procedente del Aeropuerto Luis Munoz Marin de  San Juan Puerto Rico. El aparato era un Luckheed, L-1049 “Super Constellation” y ya había reportado sobre “Cumayaza” y luego llamó en “San Pedro”  y  “Guayacanes. El caso fue que cuando el copiloto tiro de la palanca del tren de aterrizaje, estando algo al Norte de “Boca Chica”, mientras los trenes principales se desplegaron sin novedad,  el tren de nariz se quedó trabado quedando a 45, en medio del recorrido.

Bueno, ahí estaba el problema del día, sin nadie habérselo  buscado.  Ante la situación el avión continuó y se estableció en  el “circuito” de espera visual de la 17, y mientras la tripulación hacia su trabajo realizando los procedimientos para “sacar” el tren de forma manual, nosotros en la torre coordinábamos el posible aterrizaje sin el tren de nariz. Luego de algunos intento con el tren, con voz calmada, el capitán solicitó y le autoricé un “pase bajo” sobre la torre de control, para que se le confirmara si el tren de nariz estaba desplegado. El caso fue que el avión pasó bastante cerca de la torre,  ensordeciéndome con el ruido de sus cuatro motores. Mire el tren y le confirmé  mediante una fraseología “antigancho” usada por los controladores que dice: “aparentemente su tren  de nariz está desplegado”. El avión se alejo, retorno a final de la 17 y aterrizó sin problemas. El Capitán del L-1049 era Eugenio de Marchena, “el padre”..... y mejor dicho; Pulún Marchena.  

No existe ninguna duda de que cuando se escriba la verdadera historia de la aviación de la República  Dominicana, el compendio de tomos incluirá todo un caudal de hechos y personalidades que han forjado el devenir de las historia de la aviación de República Dominicana, desde que el primer  vuelo de un avión sobre el territorio de República  Dominicana hace más de un siglo hasta lo que es nuestra aviación hoy día. Los hechos son bastantes igual que las personalidades que lo han forjado. Sin embargo, entre las personalidades destacadas  con méritos  categoría para  estar  inscrita  en la historia de la aviación de República  Dominicana se distingue ese  capitán de larga data, cuya ruta de vuelo tiene  bastantes millas náuticas y un tiempo de vuelo que acumula miles de horas en el aire. Ya lo saben es el el capitán del relato que acabo de hacer, es el  Capitán Piloto Eugenio de Marchena, “el padre”. 


Aeronave Constellations L-749 operado por la Linea Aérea Aerovias Quisqueyana de los setenta. Foto: Listin Diario.
 
Tratándose de este corto relato, resumiremos algunos aspectos relevantes de la vida aeronáutica del Capitán Eugenio  Marchena, “el padre”. Como sabemos, Eugenio de Marchena pertenece a uno de ese núcleo familiar de buen linaje, “los Marchena”. De acuerdo a lo que conozco, la actividad  profesional en la aviación del Capitán Eugenio de Marchena inició alrededor del año 1963, cuando ingresó a la escuela de aviación de la entonces Fuerza Aérea Dominicana (FAD), como cadete de esa institución militar. Sin embargo, ya en 1965, el Capitán  Marchena, fue enviado a la Escuela de Aviación de la Fuerza Aérea Venezolana (FAV), específicamente a “Base Miranda”  de  Caracas, para entonces una de las mejores fuerzas aéreas de la región. Alli continuó  con su preparación en el campo de la aviación militar en la patria del Libertador de Simón Bolívar.

A su regreso a República Dominicana, alrededor el año 1965, el Capitán Eugenio de Marchena ingresa al campo de la actividad aeronáutica en el área de aviación civil comercial. Es cuando comienza  a  brindar sus servicios volando aeronaves civiles.  En el 1967, Eugenio de Marchena logra su licencia comercial e ingresa a la línea de vuelo en las cabinas de mando de  Aerovías Quisqueyana,  para entonces la segunda aerolínea comercial del país, después de Dominicana de Aviación, CDA. En el año 1970, Marchena  alcanza el grado de Capitán de las aeronaves tipo  DC-3  de Aerovias Quisqueyana,  para luego, en el 1973, habilitarse como Capitán de las aeronaves Lockheed Constellations L-749 y L-1049, aeronaves que volaban  las rutas tradicionales de Aerovías Quisqueyana, realizando los vuelos QQ-201/202 desde Santo Domingo a San Juan Puerto Rico, retornando a Santo Domingo, para proseguir a Santiago de los Caballeros, volando del DC-3 de la empresa,donde pernoctaba la tripulación para iniciar la operación al día siguiente. 

El desarrollo de la  carrera profesional del Capitán Marchena  prosigue en el 1977, cuando es integrado como piloto chequeador  de la entonces Dirección  General de Aeronáutica Civil,  DGAC, responsabilidad que mantuvo por largo tiempo,  hasta el 1994, colaborando en la formación profesional de bastantes pilotos en el ámbito de la aviación civil  de República Dominicana. Luego, a finales de los noventas, Marchena ocupa el cargo principal como Autoridad de Aviación Civil en la Región del Cibao, con base en la Ciudad de Santiago de los Caballeros. El Capitán Eugenio de Marchena también ha sido un aviador reconocido al más alto nivel. Fue así como en el  2005 el entonces Presidente de la República Dr. Leonel Fernández Reyna, en nombre del  Gobierno Dominicano, le  distingue con la Orden de los Padre de la Patria  Duarte, Sánchez y Mella en el Grado de Caballero, por sus aportes a la aviación y a la instrucción aeronáutica a generaciones de pilotos dominicanos. El Capitán Eugenio de  Marchena “el padre” es un Capitán con su historia.

Hace unos días, específicamente el día 03 de marzo del año en curso, 2017, el Capitán Eugenio de Marchena fue reconocido, junto a otras personalidades, en un acto celebrado en el local del Colegio Medico Dominicano, propiciado por la Asociación Dominicana de Controladores de Tránsito Aéreo Inc.  ADCA. En la ocasión, el Capitán estuvo acompañado de su distinguida familia en el marco de una actividad en la que se trataron temas de importancia para la protección de la educación y seguridad de aeronáutica de República Dominicana. En la ocasión el Capitán Marchena “el hijo”,  tuvo a bien disertar con brillantez en relación a sus experiencias vividas con los “punteros laser”. 

En mi caso particular,siempre he disfrutado de la amistad, tanto del Capitán Eugenio de Marchena como del Capitán Eugenio Marchena "el hijo", quienes se han destacado como dos grandes  profesionales de la aviación dominicana, ejerciendo este quehacer  con la profesionalidad  manifestada en sus intachables record de seguridad operacional  y sus  inmensas  dignidad personal a todas pruebas.

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